¿A quién va dirigido?
Familias, cuidadores, padres y madres de niños con sordoceguera, educadores comunitarios
Este episodio de podcast destaca la importancia de las rutinas diarias consistentes para los niños con sordoceguera. Explica cómo las actividades repetidas y predecibles ayudan a los niños a comprender su entorno, generar confianza y desarrollar habilidades de comunicación, incluso sin visión ni audición plenas.
El episodio ofrece ejemplos prácticos extraídos de la vida cotidiana en hogares peruanos, como el baño, las comidas y el vestirse, e introduce la técnica mano debajo de mano como una forma respetuosa de guiar a los niños en las actividades. Refuerza que cada familia, independientemente de sus recursos, ya tiene las herramientas necesarias para apoyar el desarrollo de su hijo.
Transcripción Las rutinas diarias como aprendizaje
Tema: Cada momento del día es una oportunidad para un niño con sordoceguera
Introducción:Hola de nuevo. Bienvenidos a Sense Internacional Perú.
Hoy hablaremos de algo que ya hacemos todos los días, muchas veces sin darnos cuenta: las rutinas del hogar. Y de cómo esas rutinas pueden convertirse en el mejor maestro para un niño con sordoceguera.
En esta sesión abordaremos tres puntos:
Primero, por qué las rutinas son tan importantes.
Segundo, cómo convertir los momentos del día en oportunidades de aprendizaje.
Y tercero, tres claves simples que debemos recordar siempre.
¡Empecemos!
Desarrollo del contenido:
1. ¿Por qué son tan importantes las rutinas?
Un niño con sordoceguera no puede ver ni escuchar con claridad para anticipar lo que ocurrirá después.
Por eso, cuando repetimos las mismas acciones en el mismo orden, le estamos dando un mapa del mundo. Le estamos transmitiendo seguridad. Le decimos, sin palabras: “no tengas miedo, ya sabes lo que viene”.
2. Momentos del día que pueden ser aprendizaje
El baño, por ejemplo. Antes de bañarlo, puedes colocar el jabón en su mano para anticiparle lo que ocurrirá. Siempre de la misma forma, siempre en el mismo orden. Así aprende que ese objeto significa que va a bañarse.
En las comidas sucede lo mismo. Antes de servir, coloca la cuchara en su mano o deja que toque el plato o la taza. Esto le anticipa que es momento de comer.
Al vestirlo, guía sus manos para que sienta la ropa antes de ponérsela. Esto le ayuda a comprender lo que está pasando.
En el Perú, nuestra vida cotidiana tiene ritmos muy marcados: levantarse temprano, cocinar, ir al mercado. Todo eso es una gran oportunidad. Cada uno de esos momentos puede enseñarle algo nuevo.
Consejos de convivencia:
Hay tres aspectos clave que debes recordar siempre:
Repite las rutinas de forma constante.
La repetición es fundamental para el aprendizaje. Evita cambiar las secuencias sin anticipar.
Usa tus manos para comunicarte.
Coloca tu mano debajo de la suya para guiarlo. Evita ponerla encima. Es importante que sienta que tiene el control.
Dale tiempo para responder.
Un niño con sordoceguera necesita más tiempo para procesar la información. Espera con calma, sin apurarlo.
No necesitas materiales especiales ni un espacio distinto para enseñarle. Tu casa ya es su primer entorno de aprendizaje.
Cierre natural y resumen:
Hemos llegado al final de este episodio. Hoy aprendimos que:
Las rutinas brindan seguridad a un niño con sordoceguera.
El baño, la alimentación y el momento de vestirse son oportunidades reales de aprendizaje.
Y que la paciencia, la repetición y el uso de las manos son nuestras herramientas más importantes.
Gracias por acompañarnos.
Recuerden: cada rutina es una oportunidad para aprender.
Nos escuchamos en el próximo episodio.